Mi no control.


Es como si quisiera vivir todo en un momento, como si éste se escapara y yo nunca más lo pudiese repetir, y me olvido de todo, de todos, luego llego a casa, vienen unas consecuencias, lloro, río, bailo y leo.
Pienso: es más sencillo pedir perdón que pedir permiso.
Pero no quiero que se haga costumbre en mí esta idiotez.
No pensar, no control, no medir.
No hacer, no creer.

(Fueron días intensos y las noches el doble, gané un lindo bronceado en mis brazos, una espinilla, tú sabes, el licor, muchas fotos hermosas y unas pocas bastante poco cuerdas, un buen rato para analizarme y un libro que me acompañará cuatro noches.)

El tiempo no para.


El tiempo pasa mucho más rápido cuando estás entretenido, se nos olvida la hora, y cuando observamos el reloj por segunda vez lo notas.
Han sido días de cambios bruscos, me doy cuenta que puedo pasar de reir a llorar con una facilidad casi increíble, sí, lo hago, disfruto mi felicidad como si fuera la única y saboreo mis derrotas y tristezas como si la alegría no llegara más, teniendo en cuenta de que quizás cierre mis ojos y al otro día vuelva a reir, sólo que esta vez... reir de lo absurdo lo que me mantuvo mal anteriormente.

Hoy conversaba con un amigo en la tarde y la verdad es que ambos preferimos no esperar nada de la gente, porque es mejor sorprenderse que decepcionarse, pero así también yo no quiero que la gente espere nada de mi, aunque suene egoista, pero es la verdad, cuando yo hago las cosas es porque realmente me nacen, y si no me nacen no hago nada, así de simple, aunque esto pueda hacer daño a otras personas y sin la intención de respaldar este pensamiento debo añadir que yo también he salido lastimada en muchas ocasiones.

Aunque es cierto esto de que si te hieren tú no tienes por qué herir. Estoy en total acuerdo. Creo que en la vida todo se devuelve y cuando tú haces daño a la gente, tarde o temprano alguien te dañará a ti, además, no hay que hacer lo que note gustaría que te hicieran.
Por eso trato de ir por la vida tranquila, intento, de verdad intento no dañar a la gente, menos a esas que me quieren, pero aveces es algo que se te arranca de las manos y " sin querer " las hiero, las pierdo y no sé... quizás luego me arrepiento, de poco sirve.
Recorriendo y conociendo, a la vez de a poco van conociendo cosas de mi, y yo creo que siempre he ido por mi camino tratando de hacer las cosas bien, pero aveces me encuentro con caminos que no estan pavimentados con buenas intenciones, peligro.

Lo que hoy siembras, mañana cosecharás.

Mira, ya se me hizo tarde, chao.

Pérdida saboreada.


Me siento perdida, no me encuentro por ningún lugar, si me ha visto, avíseme.

Ya perdí, lo intenté y perdí, esto trae consigo una resignación, emborracharme más de una vez y ya luego seguir.
Pero si bien no lo hubiera intentado no sabría nada y estaría completamente perdida. Un caos.
Perdí una gran oportunidad, la dejé pasar como si nada, me dio miedo, me aterré como hace tiempo no estaba y así culminó todo, quedando yo como una cobarde y mal agradecida.

Perdí ya mucha confianza, eso es hace tiempo, sé que está mal, pero es así.

No logro encontrar a la inocencia en la gente, por favor si la ve... dígale que yo la ando buscando con desesperación, no soporto más ver lo que estoy viendo.

Perdí la capacidad de entender, la verdad es que me cansé de entender, llegué a mi límite y me aburrí.

Pero la verdad es que aún conservo algunas muchas cosas y mi rumbo jamás lo perderé, firme y estable está-

19 años.

La vida que se llena de instantes.



Hace unos minutos cumpli 19 años ya, siento que cada año pasa con menos verguenza, es como si uno del otro se quisieran alcanzar con la mayor rapidez que tienen, llenando mi vida de momentos que saboreo cada vez menos, siendo esto así trato de disfrutar cada ocasión como si fuera la única.
Ha sido un día bien especial, anoche hasta tarde me quedé con mamá recordando esos recuerdo que yo no conozco, esos de niña, que mi cabeza no logra ver ahora.
Me contó muchisimas cosas, como por ejemplo que tres meses antes de nacer, todos los días viernes bailaba dentro de la guatita de mamá, era como si la semana fuera tranquila, silenciosa, pero llegaba el día viernes y yo marcaba mi territorio.
También que naci un día viernes, en un hospital que estaba de aniversario ese día y estaban celebrando, que tuve que quedarme hospitalizada 5 días y que mamá sufrió como nunca.
Cosas, que hace bien saber, creo que siempre será bueno que tu madre te diga que eres su ángel, la persona que llegó a alegrar sus días, que te acepta como eres y que siempre va a querer lo mejor para ti... supiera que yo sin ella un sólo día no vivo- en realidad lo sabe, se lo he dicho con lágrimas en mi cara y una tristeza enorme-.
Luego ya me senti importante, personas que te saludan y que uno no espera, tu familia que gira en torno a ti y me digo: qué gran familia tengo.
Mi hermana con sus detalles hermosos, mi tía con sus palabras para analizar, mi sobrina con su apoyo, mi padre con su aprensividad, mi madre con su enorme corazón y comprensión.
Ya luego mis amistades, que vienen a verme, sin importar las consecuenias, estan aquí- y lo valoro muchisimo- me hacen sentir especial.
Ha sido un día muy grato y hoy me amo a mi misma, soy quien soy y orgullosa de eso.
( el viernes se viene con todo, claro )
Reconozco que en mis 18 años estaba re bien, pero ahora estoy mejor.

91 años Violeta Parra.


¿Cómo expresar mi admiración hacia ti?
¿Cómo en unas cuantas lineas poder lograr mencionar 1/4 de las cosas que lograste?

Hoy, 04 de octubre, Violeta habría cumplido 91 años, tal fue su pasión por la vida, por el amor, el arte y tan poco esto se valoró que una bala terminó con toda una gran lucha, una bala decidida y sin verguenza.

Aqui, hay una persona que te valora Viole, y que sueña con algún día llegarte aunque sea a los talones.

Son sólo relatos los que he oído de ti, éstos son los que me llenan de emoción y hasta sacan lágrimas desde un lugar de mi...que no conozco.

Te veré pronto.


No sé donde queda mi lugar, quizás en la fuente de colores llamativos, frente a tu casa, en ese almacén económico donde fui a comprar tomates para nuestro almuerzo, quizás una tabaqueria, justo donde estoy, en sus manos, en su cama, frente al teléfono público, sólo en el baño, en la esquina de la plaza, entre la escalera y su hogar, en calles memorables, aqui.

No puedes esperar y sólo esperar, te das cuenta de la felicidad que construyó sin ti, no puedes ahora venir con frases como : " Era una gran persona, no sé por que lo dejé ir "
No, no puedes.
Pero tampoco puedes hacer lo que estas haciendo, es el miedo, otros dicen que es " sólo por estar ". Yo no sé, hoy sé que sé tan poco y dentro de eso sé que perdí la confianza, me cuesta recuperarla, siento que apenas la puedo imaginar.

No nos engañemos, somos jovenes y debemos disfrutar de esto que es agotable, de la espontaneidad, de los momentos y la feliciad que rebalsa los días jueves,viernes, sábados y domingos, no debemos cuestionarnos y preguntarnos " ¿ y si ? "

Sólo disfrutar.

Pero créeme, te veré pronto.